España es un país aconfesional, eso sí, solo en teoría, porque bien que TVE se pasa la semana santa transmitiendo misas y bien que la legión sigue haciendo las procesiones pertinentes. Se sigue dando religión en los colegios y se siguen escuchando a personajes como el señor Reig Pla. Un caballero homófobo, que se atreve a decir que la violencia de género se ve agravada por la convivencia sin matrimonio, pero que financia la casa de un cura pederasta que se pasó 9 años abusando de una niña.
Nuestra sociedad aspira a la tolerancia, aspira a preservar la libertad individual de las personas, aspira a superar la moralidad desfasada de la iglesia para proteger una moral aideológica, más cercana al contexto histórico actual y donde tengan cabida todas las personas independientemente de sus ideas. Esto parece una utopía, pero no lo es: lo será solo mientras personas como Reig Pla se vean apoyadas por los medios y tengan seguidores.
Para vencer esta peste social es necesario un conocimiento certero de la realidad social: La ciencia ya dice y muestra que la homosexualidad no es una enfermedad, pero la iglesia sigue sosteniéndolo porque se niega a empaparse de un conocimiento del mundo más amplio que el de la biblia. Es como si un médico en lugar de aprender la nueva realidad de la medicina siguiera realizando la trepanación.
Los valores que defendía la iglesia fueron útiles en otro momento, pero ya no lo son, y si quiere sobrevivir debe adaptarse. No se puede seguir rechazando el preservativo, ni las relaciones sexuales, no se puede manipular a las personas infundiéndoles miedo para que repriman actos a los que tienen derecho y que a nadie hacen ningún mal.
Reig Pla paga vivienda a un pederasta, ¿cómo alguien que defiende a quien arruina la inocencia y la vida de una niña inocente se atreve a juzgar a una persona solo porque le gustan sexualmente los de su mismo sexo?, el papa hace no mucho tiempo fue a África a decir que el condón agrava el SIDA. La iglesia considera pecado la mentira, y él sabe que eso es mentira, más que nada porque se lo sacó de la manga, pero prefiere inventarse mierdas y tirar abajo años de trabajo de la ciencia antes de permitir que la gente folle tranquilamente ejerciendo su libertad para ello. Elegir entre un invento que salve la vida de miles de personas o mentir para que no forniquen hasta el matrimonio, eh ahí la cuestión...
Respeto a quienes creen en Dios, incluso sé que para algunas personas es necesario, pero no apoyo a quienes usan el nombre de un Dios para imponer unos valores morales que oprimen libertades inofensivas y humillan y limitan a colectivos que ningún daño hacen a nadie. Y sí, sé que no todos los representantes de la iglesia son así, pero sí lo son los que llegan a tener mayor autoridad, y por algo será eso. Que se quede Cáritas, UNICEF y las cosas buenas (que las hay), pero que todo aquello que adoctrina, humilla, y oprima sea eliminado, principalmente por los medios de comunicación.
Que salga religión de los colegios, no pinta nada esa asignatura en un institución pública, (y menos teniendo las catequesis y a los propios padres), y que se quede educación para la ciudadanía y todo lo que enseñe pensamiento crítico y la formación de los propios valores.
Yaoud
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